¡Ay, Antonia, Antoñita!
¿Tú sabes la nube color naranja que anda posándose en las faldas de la sierra nevada, como si fuera el volante del traje de faralaes?
Qué rica es.
Allí me estuve perdiendo y sigo en ello.
He conocido unas cuantas verdades de primera mano. Estoy en hacerme más mayor y desde esta altura veo las cosas con claridad; como si el sol nunca se pusiera.
Miró tenía la clave: ir hacia la simplicidad primigenia. Él también ha sido maestro.
Y tú, Antonia. Cada vez que abro los ojos y VEO.
Saltando por los tejados llenos de cactus y de malas hierbas he descubierto otra forma de hayar el equilibrio. Siempre la LUZ en la frente, guiando en lo árduo del camino.
domingo, 3 de noviembre de 2013
viernes, 1 de febrero de 2013
Las razones de Onán
Razonar:
Vamos a razonar. Vamos a oírnos. Oigamos a Onán.
- Ramona en la zona del pensar.
- Zonear, andar zoneando sin aterrizar.
- Andar por el zonar para que te oigan todos.
- Rasonar, sonar las rasones y los tacones.
Vamos a razonar. Vamos a oírnos. Oigamos a Onán.
Amarilla
Silva en la colina el fuste del arriero, que viene dislocado buscando una cobacha donde pasar la pena.
Ha perdido las riendas y esas yeguas roanas tiran sin compasión.
Mira, querida Antonia, es un hato de huesos y pelos deslavazados sentado en lo alto del carromato.
¡Qué tristeza tan amarilla!
Ha perdido las riendas y esas yeguas roanas tiran sin compasión.
Mira, querida Antonia, es un hato de huesos y pelos deslavazados sentado en lo alto del carromato.
¡Qué tristeza tan amarilla!
Eleva tu pensamiento
"Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe".
Santa Teresa de Jesús
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe".
Santa Teresa de Jesús
Suscribirse a:
Entradas (Atom)