viernes, 16 de noviembre de 2012

Egon Schielle

Vuelca las acuarelas, querida Antonia. Desparrámalas por el papel granulado como si el cosmos multicolor de tus vidriosos ojos hubiese dejado de flotar y anduviera perdido en un blanco desgastado.

Luego, Egon-Antonia, destaca la vida y la muerte, la luz y la oscuridad, lo diestro y lo siniestro con ese trazo que va desde tu frente a tu ombligo. Negro: Primero primario fuerte y denso sexo. Suave y melancólico luego, descendente desde el dolor; ascendente hasta el estrabismo que provoca la demencia.

Recoge los ámbitos de la soledad; arrástralos hasta tu cama; han crecido macerados en una infancia recia. Desde ella hasta el suplicio te ibas y te venías rogando a los rosados y a las carnaciones algún subsidio; sin embargo, todas las luces se irisaban hacia el lirio, hacia el púrpura.

Fíjate en los decadentes naranjas, en los vibrantes y desconcertantes rojos. Aprecia los tenebrosos azules. Deja que el blanco te asombre mientras tratas de entender.
Querida Egon-Antonia, oye qué sinfonía trágica y lacerante interpreta la belleza. Óyela.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Trabajando

Castañas caos voladoras repartidas expandidas disparadas por toda la habitación. Bolas pequeñas que iban agigantándose según recorrían espacio y tiempo. Misiles podridos infectos napaleados y distribuidos contenidamente, dirección: los ojos, el pecho, la boca, los ojos. ¡Dios!.

A las cinco en punto de la mañana me puse a crecer como loca para curarme ipso facto de aquel hedor insoportable que me rondaba el sueño y la esperanza.¡Dios, de nuevo!

Antonia querida, está claro: nadie podrá remediar lo irremediable. Nadie abre la boca. Todos cierran los ojos, los oídos, las manos. Hay un gigantesco cenicero en el que nos ponemos a verter vida sin pensar lo que hacemos. El gigantesco cenicero del sufrimiento más estúpido.

Antonia mía, cuánto te quiero. Dios mío.
Abre los ojos y verás la luz que te guiará..
Abre los oídos y oirás las respuestas que necesitas.
Abre las manos y encontrarás la ayuda que pides.
Abre la boca y recibe el Aliento que te dará la fuerza que anhelas.
Huele el aire que te rodea buscando los aromas que dan paz.
Siente la energía que te da hálito. Siente a Dios, Antonia.

domingo, 14 de octubre de 2012

sábado, 13 de octubre de 2012

Ineficacia

Eficacia cuadrada. Me encanta redondearte perdiendo los tiempos que dices imprescindibles. Me encanta jugar a quemar hasta el último segundo e inventar luego excusas increíbles. Eficacia triste y oscura eres el tobogán perfecto para viajar hacia lo peligroso; la puerta primera del gran juego del sueño. Eficacia absolutamente ineficaz. Ja

martes, 9 de octubre de 2012

Aherrojar

el cielo.
Imposible.
En estado de gracia delirante, aherrojar tu cielo.
Date cuenta.

lunes, 8 de octubre de 2012

Kriya

Kriya, xikiya.
Kriya y yoga,
Yoga pog tug pecadog
Kriya, xikiya,
Kriya y yoga.

A Dalí.

Anamorfosis

Para verte las entrañas anduve, la mayor parte del tiempo, recelando de reojo las tardes rojas de la almadraba. Ibas y venías como si aquello fuera tu casa. Conocías e ignorabas tan alegremente que ni siquiera molestaba.
Tan cándidamente urdías sobre la ignorancia exquisita de tus andares que el resuello faltaba a quien te estuvo observando: quédamente trabado en la anea milenaria; tallo arriba, tallo abajo.
Amanecías y atardecías y lo de en medio también era tuyo. Y, si acaso el sol te pedía auxilio, esparcías generosa la gloria irisada de esa falda, para que la existencia oscura de los que mueren fuese más liviana.
Llévate al galgo. En los paseos largos de jueves santo, llévate a ese perro, Antonia.

jueves, 4 de octubre de 2012

Anquilosado

...en el pasado
anquilosado,
En el reloj chorreante,
anquilosado.
Hay una parálisis discontinua
que abre
espacios níveos entre las letras.
Mañana es viernes, Antonia.

miércoles, 3 de octubre de 2012

El gato en el contenedor

¿Lo viste Antonia?
Un gato saliendo del contenedor.
Imagina las razones, Antonia querida.
Y después tenle compasión, porque, si lo piensas bien, sólo se puede querer remover basura si uno tiene mucha, mucha, mucha hambre.

¡Menos mal que te tengo, Antonia!

miércoles, 29 de agosto de 2012

Ni D lejos.

Tecnológicamente trastabilleando llega el día D, mudo por el sofoco, congestionado y púrpura como el manto del Cristo.
Locos y des-esferados sus minutos M´s y aturdido hasta la ansiedad por las miríadas de S´s del séquito inmanente que le da prestancia, D,  decide no formar parte del destino verjurado que le tenían asignado los ancestros de aquel par de criaturas informes, asomadas como voyeurs licenciosos al reprecho de la tapia; aquella que separa los años tuyos de los míos sin compasión.
¡Detente!
No hay día señalado, ni minutos dorados, ni segundos precisos. Párate y mira.
¿Qué hay detrás?
¿Qué hay delante?
Estamos tan solas como el sonido dramático y evanescente de una u arrojada a los abismos.
Somos tan poderosas como el primer rayo de luz que atravesó el espacio sin retorno.
¡Váyanse ustedes lejos a mirar de reojo! ¡Muy lejos!

Albayalde

Andrajos amarilleando que cuelgan desde el altozano.
Retoza, Antonia, en la terraza pintada de cegador albayalde, de la que cayó una tarde aquel saco sospechoso de huesos del cual jamás supieron el origen. Un drama, por lo visto.
Lo vieron todo -según comentan- desde la acera de enfrente; donde se sentaban a comer palomitas y a beber coca-cola un grupo disidente de ancianas, de las del sufragio. Pero ellas no abrieron la boca, sobre todo por joder al policía que investigaba el caso: era de la misma quinta y siempre, siempre las miró por encima del hombre; sí, del hombre.
Enlazan la historia esta de alguna manera, con aquella del alcalde que interrumpió descortésmente la llamada de un gerifalte que le consolaba de sus afectos, para rendirse a su dolor de cabeza permanente. Parece ser que luego, como no pudo recuperarse de la profunda vergüenza, lo encontraron armado en brazos de un peluquero inhumano, disfrazado de asno para pasar desapercibido, pintado a la manera romana y tocado con un postizo de grandes bucles blancos que enmarcaban su desteñido rostro de vampiro. Imagínate la escena, querida. David Bowie en esencia.
Y como las cosas son causales, según dicen los doctos modernos, el vínculo tiene su sentido y se reiteran las emociones mirándote y viendo cómo te desvaneces por la escala de cuerda cada día para ir a Cafarnaúm, en busca de mejores parajes.
Ahora no es tiempo ya, pero en cuanto el sol vuelva a acercarse y conforme los higos vayan reventando de amanecer, traeremos juntas un poco de azúcar de la que no marchita y pondremos a los geranios medio crecidos el mejor abono. Me imagino la terraza verde y roja y naranja y rosa y amarilla y teselada de sol por el cañizo.

martes, 28 de agosto de 2012

Limo sobre Llilliput

Así es.
Como han llovido enanos abundantemente, ahora hay que ver la inmensa cantidad de inútil barro, que ha dejado a la tierra muda, como un gigantesco trozo de tocino dentro del cual hubiera que respirar.
¡Dios! No quiero ni imaginarlo.
¡Estúpidos llilliputienses con gentilicio extravagante de hijo de fulana poco desarrollado y mariquita!

En la red

Agujero sí.
Agujero no.
Espacio sí.
Espacio no.
Tiempo sí.
Tiempo no.
Sí.
No.
Antonia, querida. Tiempos sin red. Espacios desenredados. Ámbitos desagujereados en los que siempre permanecer.
Si fueras gaseosa no te harían falta las redes para nada.
Sube.
Elévate y mira qué poco sentido tiene y qué absurda se ve la burda trama que pretende evitar el abismo. Observa cuánto tiempo hace que te diste cuenta: lo fundamental es el Vacío. El Gran Vacío.
Por eso escribiste en alguna ocasión: "continuamente al borde del Precipicio".
La distancia, tan justa, matiza sabiamente las aristas cortantes del ímpetu de aquellos años... Y de estos; da luz y descubre el poliedro necesario para que la vida no gire ansiosamente, desesperadamente, sobre una inmensa bola de acero descorazonadora.
El objetivo no se ha perdido, aunque el camino se haya difuminado de vez en cuando.
Ahora rezumas vida, Antoñita, ¿qué más quieres?
Sí.
Ya lo sé: tú, por supuesto, SIEMPRE quieres más.
En eso estamos.

martes, 21 de agosto de 2012

Las diez

... Y sin encontrarte.
Estoy aprendiendo cosas nuevas hoy también y he encontrado sonidos que intuí e ignoré.

lunes, 20 de agosto de 2012

A vista de pájaro

Desde de mi más que humilde tamaño, tengo el placer inconmesurable de verte pequeña y frágil o gigantesca y peligrosa y tú, sin embargo, PERMANECES.
A pesar de mí.
Para mí.

L u n e s v e i n t e d e a g o s t o d e d o s m i l d o c e

Hay frases impertinentes que recuerdan ideas poco apropiadas.
Hay fechas demoledoras para darte de bruces con tus incoherencias.
Hay días intempestivos que mejor faltaran en el calendario, valga la redundancia.
Hay ruidos detrás de la oreja que me provocan ansiedad.
Hay horas, minutos, segundos, que causan estupidos suicidios.
La misteriosa Luna, tan femenina, dicen.
Un número perfecto preñado de inevitables cercanías.
El fuego asolador del Imperio.
Una terrible profecía.
Hay días-espadas-de-Damocles, absolutamente reprobables. Desmesuradamente insoportables.
No es el caso, querida.

Acero

Cuando surgen estas palabras tan rotundas no tengo más remedio que hacerles caso y ver hasta dónde son capaces de llegar, de modo que me sumerjo en una suerte de deslizante indagación con tacto sedoso y allá voy, dispuesta a cualquier cosa, o casi.
El objetivo primero es ir dando brincos para sortear el inmanente prejuicio. Nunca sé dónde aparece, pero sí sé que está, lo cual es suficiente para mantener la fuerza y la sonrisa. Creo que es él, el prejucicio primero, quien me proporciona el dulzor de caña cuando me resbalo camino de la música. Después de haberlo reconocido se vuelve manso y, como un ya invisible lacayo, va abriendo puertas hacia donde me dirijo. Lo sabe. Desaparece.
Llego al mundo mágico de lo más simple, Antonia, envuelta en la sustancia esencial del acero.
Date cuenta: el UNO que son Dos.
Un beso acerado.

Vuelvo de la historia

Acabo de regresar de sensaciones nuevas, mi querida Antonia; a pesar de que vas conmigo, hay veces que me deshago de tí silenciosamente, por no soportar tu peso. También espero que te sientas liviana cuando no estoy.
Vuelvo, como te he dicho, de ver cosas distintas, de descubrir ruinas cuidadosamente abandonadas y de poner a prueba mi imaginación. Vuelvo de haber sentido nuevos olores, de ver cómo las cosas son siempre iguales en cualquier parte: yo te tengo a tí que me permites infinidad de perspectivas. A todas me gustaría tener acceso, ya sé que no será posible.
Contradicciones, serenidad, sabiduría, certezas. Las ruinas se han convertido en maestras con solo abrir un poco los ojos.
¿Sabes, Antonia? No somos los únicos, ni los mejores. La humildad es fundamental para conocerte a tí misma y luego ser capaz de mantener la fortaleza en cada momento. Cuando llegan las vacas flacas se vuelve todo tan marrón que la luz apenas se distingue, pero si has mantenido el fuego que permite tener la luz, decir malos momentos o buenos se torna sólo una cuestión de percepción distorsionada de la realidad, porque tú permaneces más allá de las palabras flotantes, de los acontecimientos fungibles, dándote cuenta desde el amanecer hasta el amanecer; dándote cuenta de la necesidad o no de los movimientos del corazón.
El prodigio, Antonia, es incesante: una hermosa espiral.
Gracias.

lunes, 6 de agosto de 2012

Preparada

He conseguido, mi querida Antonia, la postura que me permite poner en funcionamiento correcto la energía del universo entero.
Por fin controlo el inicio de la maratón y llego al Ser Consciente.
Querida, ¿cuánto tiempo crees que supone?
Si te digo que conozco el secreto del movimiento necesario para ponerte en acción, seguramente pensarás que no sabes a dónde quiero ir con todo esto. Pues cree, Antonia, que cada día estoy más cerca de tí. Y tú de mí.
Si vas indagando camino de las debilidades encontrarás el NO PERFECTO, Dios mismo por el sendero. No te pares. Sólo SIENTE cómo te acompaña. A partir de ahora el trabajo se hace liviano y placentero.
Observa al Maestro.
Gracias, Antonia.

martes, 24 de julio de 2012

Energy

Yuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.
Mucha energía. Toda la del Universo.
Qué Dios me bendiga hoy también, Antonia.

Voyahacerunbocadillodepapelesdigitalesquefluyenporelciberespaciosinposibilidaddellegarhastadondepretendoporqueenrealidaddebenirenladireccióncontraria

Eso es lo que voy a hacer.

Ademán alemán

De color y olor mantequilla.
Exasperante.
Castrante y lacerante.
Un juego deprimente para estúpidos principiantes.
Sin falta hay que ir hacia delante
y sin esperanza.
Igual soy yo hoy.

lunes, 9 de julio de 2012

De color Canela

Arrimaba su cuerpecillo tibio al sillón, me miraba poniendo ojos de duda y arrenetía con el hocico contra mi brazo para que no me olvidara de seguir tocándola. Un día, el mundo sencillo nuestro se inundó de criaturas absorbentes efervescentes. No daba tiempo. Se abrió una honda grieta de tiempo y... Y ya está. Aquí está de nuevo la sonrisa. Don Pedro

miércoles, 4 de julio de 2012

Amazona

Tratamtratamtratamtratamtratramtratamtratamtratamtratamtratam.
Coooooooooooooooooooooooorre, Antoniaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Deja atrás la calle de los geranios.
Deja atrás el matadero.
Deja atrás las celosías.
Corre, Antonia. Corre hacia los paramillos.
Tratamtratamtratamtratamtratamtratamtratamtratamtratamtratam.
¡Míralos, relucientes al mediodía!
¡Míralos asustados y henchidos según se va el sol!
¡Míralos, Antonia, qué feos!
¡A por ellos!
¡Viva el NO grande y redondo que le vas a clavar en el pecho!
Sin compasión.
Quiérelo.
¡A pintar, Antoñita, a pintar! Jaaaaaaaaa.

sábado, 23 de junio de 2012

Ziribulle

Los ves a todos con sus herramientas torpes, buscando el modo y la forma de agarrarse a la vida. Los ves, Antonia, y de repente estás bajo la cascada de todos los oasis de la tuya; esos rinconcillos en los que permanecen las almohadas, los edredones, las lámparas cálidas, las fotos gualdeando, las canciones demodée, ... Y sin embargo, sólo el amarillo te recuerda a las alturas en las que habitas, ensimismada a propósito para dejar de mirar al suplicio reverberante y plateado;ese que me invita a gentiles restauraciones, cada vez más ineficaces. Está bien este exorcismo exótico, Antoñita. Ja

Los amarillos redondos ya están aquí

Y hay una luna de hoz naciendo al final de la escalera. Asómate a la blanca barandilla y verás, si miras hacia arriba, cómo el espíritu de tus ancestros sube escalado en la frescura. Así llegas a tocar las luminarias insólitas que aparecen de cuando en vez alrededor de tu cuerpo. Descubres que tras-eres y dejas caer el petate recio que te lleva mundo arriba, mundo abajo. Allí, mi querida Antonia, donde nos encontramos, es el hueco del donut empalagoso y gigante, al que nos obligan los días, las eras. En él, en ese hueco, se encuentra el precioso juego que nos ocupa, así como todas las cosas grandes y azules que cabrían en un cuadro. Toma conciencia, Antonia de que allí el donut no existe. El donut allí no existe. Ja. Eres inmensa, Antonia, como el gran rosco.

lunes, 11 de junio de 2012

¡Qué gusto, la brisa!

Hoy nos viene de cara; mejor dicho, hoy lo vemos venir de cara, pues en realidad depende todo del giro que le demos al cuerpo nuestro; el aire viene siempre del mismo Sitio.
Parecíamos programadas: una cosa detrás de otra sin parar, sin parar, sin parar. Una delicia.
Antoñita mía, estuvimos hablando a pierna suelta. Fue de esas veces en las que procuran todos los astros estar en conexión para que apreciemos la existencia de Dios. Esto son los milagros.
Deberíamos escribir más para apreciar más todos esos minúsculos placeres que nos suceden a lo largo del día. Son más de los que llegamos a percibir por falta de entrenamiento.
De modo que si me preguntan, qué tal me ha ido, seguramente no sabría contestar con exactitud, sobre todo porque si contase las sensaciones, tendría que dar una larguísima explicación. Y no me apetece nada.
¡Qué gusto, la brisa! ¡Qué placer tenerte, Antonia!

sábado, 9 de junio de 2012

Me gustas, querida. No puedo evitarlo

Hello

Buenos días, namurtiana.
Arriba en el incendio no hay sitio para nadie más.
Intentaba despejar la jornada, pero hay más telarañas de lo que pensé.
Mañana es fiesta igualmente y habrá que ponerse el traje de los domingos para impresionar. Tenía yo por ahí un pelo falso, de esos que destacan tanto. Y unas pestañas postizas regaladas que me parecían cadillacs sesenteros. Jamás pude ni acercármelas a los ojos.
Hoy quema.
Sigo instalada en medio del cuello de botella, "callejuela sin salida donde yo vivo encerrá, con mi pena, mi alegría, mi mentira y mi verdad. La razón llamó a mi puerta; no puedo entrar ni salir; no estoy viva ni estoy muerta, ni contigo ni sin tí". Increible me parece pensar.
Anduve ayer mirando los relojes del camino. Cada vez hay más, ¿Te has fijado?
En las cartas me decías que mirase por el rabillo del ojo, que es ángulo muerto, para evitar las colisiones extrañas, pero tiendo a que se me olvide y más de un susto he provocado. Supongo qué tan difícil es vivir con nosotras, con tantas dulces incoherencias. Ser maravillosa tiene pocos adeptos, qué le vamos a hacer.
La gran pamela de paja italiana tan cursi, tatúa mi cara de malvas y dorados. Corre por los entredoses una brisa de manzana olorosa que me tiene en vilo y trascendida. Es, hoy también, domingo soleado por la mañana. O lo parece.
No puedo perder un instante. Te dejo, querida. Ya habrá otra ocasión. Si no fueses tan inmanente seguramente no me hablarías. Ja. No entiendo por qué no aparecen los espacios.

viernes, 8 de junio de 2012

Colores "pastel"

Un viaje nebuloso, bocarriba, con las luces de las lámparas color pastel, las paredes color pastel, los techos color pastel. Miro tus ojos agarrándome a ellos con toda la fuerza que me va quedando, porque tus ojos no son color pastel. Tienes los ojos que necesito para que sigas mirando por mí mientras me desaparezco. ¡Qué feos los verdes, los rosas, los "nápoles"! Querida mía, querida Antonia. Todos los tópicos aparecen en cascada y se van transformando en rancios refranes para que duela menos. El mundo es tan grande. Tantos cuerpos andando por ahí. Tantas almas. ¿Qué es ser importante? ¿Qué es la importancia? En fin, Antonia, acuéstate temprano y descansa. Mañana, seguramente se nos renovará la confianza y nos daremos otra oportunidad. Procura alejar de tí la pereza.

domingo, 3 de junio de 2012

Ruidos grises

La tele sigue encendida emitiendo un triste sonido, a pesar de que he querido detenerla. Permanece inmutable este ente, tanto si lo apagas como si lo enciendes. Sin embargo, date cuenta, transforma todo lo que cae bajo el enfoque de su ojo perverso. Allanamiento de una morada. Ja.
Doblo la visión y añado resoluciones más cercanas y más brillantes, aunque pueda quedarme ciega de la mente, del corazón y de la vergüenza.
Tengo inmensas ganas de mover la pereza. Tengo necesidad de llegar hasta aquel lugar lejano o próximo de donde procede la energía. Tengo pegada a la espalda una ventosa invisible. Hay un agujero beige en el sillón y el sudor corre desde la nuca hasta los talones, durante tanto tiempo. Una vez. Otra vez.
La ansiedad es un plato de natillas ardiendo corruptas y ácidas.
Qué extrañas son las tardes de los domingos. Llevan colgando hacia dentro un enfado programado que surge de dónde.
Todo lo que hay detrás de la ventana está vivo. Se mueve.
Lo que hay en el interior es sólo un ruido gris triste.
Y no te veo, Antonia.

sábado, 2 de junio de 2012

Arte


Estoy frente al Arte, que me obliga a revisar lo que se atrofia con el paso de la rutina.
Amiga Antonia, de nuevo contigo. Háblame de aquellas tardes que se escurrían en el borde de un escalón, mientras iluminaba el futuro incierto un sol de pan con chocolate. Háblame de las deshoras, de los desminutos y los desegundos fluyendo en sensatas sensaciones: el tiempo, sin cuestionarse el tiempo, discurría profundo y  sin importancia.
Querida Antonia, luego vinieron los quehaceres y entonces el tiempo se convirtió en un lugar negruzco con un agujero en el fondo. Cogía el tren de cercanías y allá me iba. En los ojos guardaba para no morirme, la luz de las tardes disueltas, los cacharros de aluminio, el plástico aromático de mis juguetes, la rejilla de las mecedoras, el ventanal en el mirador, el chirimoyo y el níspero gigante, el agua de la acequia con musgo y helechos…
Me voy al huerto siempre que puedo.
¿Te das cuenta, Antonia, de cómo de grande hace la memoria al corazón?
 No siempre me gusta esto. No siempre es bueno ni sano que el corazón crezca a base de la memoria.
Cuando el ansia de soledad liberadora se me hace un nudo en la garganta, feo se pone el panorama, Antonia.
Me harto de Arte, me saturo de Arte. Necesito el Arte para volar. Lo Bello es la Verdad. La Verdad es lo Bello y necesito Belleza. Tú ya me entiendes. A ti no te voy a explicar el oasis que llevo guardado para las ocasiones de extrema necesidad. Diego habla de una “caja vacía de los hombres”. Pues algo así, pero yo la lleno inmediatamente de chimeneas cálidas y reconfortantes como esta que te escribo.
Me gustó más la chimenea que te escribí el otro día; era más jovial.

lunes, 28 de mayo de 2012

El Gran Fractal

Han llamado a la puerta. Entrar en esta casa supone un riesgo. ¿Quién viene a pertubar el sosiego? ¿Quién viene a romper el tiempo del tesoro?
Mira por la ventana, Antonia.
En la psicosis se encuentra instalada mi percepción de las cerraduras.
Estás perdonada. Acompáñame ahora al centro. Vamos a ir saltando por los cristales del caleidoscopio. Date cuenta de que todo es uno y dorado. Como la gran Sabiduría,
¿Sabes multiplicar? ¿Sabes cómo deshacer el uno para que siga siendo uno?
Duermevela para que permanezca. Duermevela de creación.
Date cuenta. La Gran Sabiduría está en el Centro de la Creación PERMANECIENDO.
La percepción te lleva de fuera hacia adentro sin tránsito notable, así es que déjate llevar y que te acompañe el Miedo si quiere (luego se vuelve a menos de la mitad del camino, el cobarde).
Siempre me produjo reparos el blanco. Me imaginaba una densísima nube en la que había que hacer algún trazo para no asfixiarte. Un día le dije a mi madre de mala manera que ya era grande y la nube se hizo más densa, de modo que pasé del blanco insonoro al negro contundente como por arte de magia. Y ahí me mantuve sumergida a profundidades abisales sin percibir más vida ni más luz que la que imaginaba cada vez que le escribía al sexo de mis amores. La presión me hizo crecer desmintiendo cualquier ley física y los papeles se volvían amarillos sin ninguna dificultad.
Hubo otros blancos entonces, sin embargo hasta más tarde no tuve conciencia de ellos, con lo cual pasaron inadvertidos. O no.
Estoy viendo a lo lejos la silueta contrastada del algarrobo, así es que discúlpame; me retiro a la música.

Fuera de órbita

A mayo, amiga mía, le queda un breve suspiro.
Las cosas que se me vienen a la cabeza son tan triviales. Y las compenso con respiraciones tan profundas.
Mira al cielo. Sobreponte al bochorno.
¿Tú crees que es posible hablar de los demás sin juzgar? Pienso lo mismo.
Aún me muevo entre dos aguas porque el ego tira de mí con fuerza y aunque esto me parece una simplicidad cuando lo pienso, es increible que la distancia distorsione tanto; me refiero a la corta distancia.
Ayer y la noche anterior estuvieron jugando al triste escondite de las palabras hirientes. De repente detrás de magníficas sonrisas acicaladas para el acontecimiento, empiezan a caer máscaras en cascada y siento que no me corresponde estar allí.
Asumiendo el trago, querida mía.
Los cuchillos, los tenedores, los platos recorrían a la velocidad del puro miedo la distancia entre comensales enfrentados, igual que las migas de pan que los maleducados niños de la mesa contígua hacían volar. Vi en ese momento reflejados los gestos en ambas mesas y pensé: "¿En qué consiste "portarse bien"?" Nosotros no tuvimos la suerte de tener una sufrida monitora que nos dirigiera el juego aberrante en el caíamos, así que apareció el placer: los virados de palabras cultas, las sutiles amenazas, los acentos apostados, los refranes apropiados.
Allá va el primer vómito. Luego todos.
¡Dios, Antonia, qué asco! ¡Estaba atenazada!
Se habían perdido, en el revuelo de moños y oropeles, todas las orejas, todos los ojos. Las bocas habían triplicado su volumen y su tamaño y ocupaban todo el rostro.
-¡Come, hija! ¡El jamón está riquísimo!-
Debajo de la mesa, en el jarrón con las flores, en las lámparas, en las gigantescas fotografías o acompañando a cualquier ente animado que recorriera la sala. También enganchada a la punta de mi nariz, de vez en cuando. Así procuré que el tiempo pasara sin mutar.
¡Qué cansancio, Antonia! ¡Qué agotamiento!
Chorreones de pura amargura llevaba el jamón transparente. Había un hedor inapropiado y se discutían las herencias de los mejor heredados. La razón (tan razonable), pasaba de soslayo cuando intuía que el vino la precedió.
A donde estuvo Fellini aquella noche y aquella tarde yo lo sé.
Me vas a permitir, querida, que vuelva a perder el sentido hoy. Todo el sentido.


sábado, 19 de mayo de 2012

A-sumir-sE

Empezamos un cuerpo nuevo. Querida mía. Antonia. (¿Viste a tu hija en alguna parte?)Asumimos el odio primero. Hacemos el odio en lugar del amor. Vivimos el odio como una gran pasión. Un poco después, para seguir desconcertados aprovechando el revuelo de papeles, asumimos el miedo. Tírate al miedo. Mira de frente al miedo transformado en la terrible palabra NOOOOOOOOOOO. ¿Qué es una palabra? Dime que no. Dite que no. Habla más fuerte. Eso es lo que te sucede, que no has dicho nunca lo que te convenía para evitar el dolor de garganta. Se agarra, se agarra con fruición, desesperadamente al fondo del estómago. Masa de lodo, Antonia querida, que añade más cieno a la ciénaga. El extraño revulsivo del olor a humanidad: me llegan los sórdidos efluvios de la miseria, de la amargura, de la debilidad y me repelen. Date cuenta, me repelen. Las herencias ancestrales. Jugar con el puro arrojo a ser lo que no soy. De ahí me viene la chulería. ¿Cierto, mi Antonia? Un pueblo y mi manera de querer. Uuuuuuuuuu. Tómate un a-Sumo. De tomate, por favor. El tiempo. Bueno, tampoco es tan importante; al fin y al cabo acabará pasando de todos. Es su encomienda. ¿Sabes una cosa? Cuando me siento Dios no tengo nada que asumir. Todo es perfecto. Ja.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Date cuenta

Date cuenta, querida.
Date cuenta de que ya no me quejo.¿Te has fijado?
Todo es tan simple como observar en silencio.
¿Quién piensa que está observando mientras observa? Ilumíname.
Date cuenta, Antonia: el Observador, observado. Todo es tan simple.
Tan simple como el Silencio.
O no.
Olvídate. Sánate. Flota
oye, Antonia

Cualquiera diría

Cualquier ser inerte de los muchos que habitan el planeta y lo llenan de grises, cualquier ser de estos, digo, se merece un trozo de luz. O no. En lo que trasciende, mi amada Antonia, no me reconozco cuando digo estas cosas. O sí.
Llévame a la pura contradicción y no te andes con miramientos, puesto que sólo allí, sólo en ella, descubro lo que advierto.
Hoy he llegado hasta el negro con matices luminosos apretando un poco los ojos; luego he tenido que recurrir a la voz susurrante de un asceta que anda pasos perdidos en la red y luego, a la música.
Y aquí estoy, dieciséis de mayo del año dos mil doce, a pocos centímetros de lo que venga mañana y pasado y el siguiente... por que ya lo tengo todo pre visto, querida. Y ahora SÉ lo que quiero. O no.
¡Ah, el olvido! ¡Qué maravilla!
Cuando llegue tendré preparada el arca y las fértiles parejas que poblarán la vida nueva.
En eso nos vemos, Antonia.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Dada, mi querida Antonia, la gravedad de la crisis, los datos que antes me parecieron irrefutables, ahora se han deshilachado y bailan al aire impertinente de la brutal realidad. Los presupuestos han dejado de serlo y se transforman en evidencias sangrantes. ¿Tu recuerdas, Antonia, todo aquel rosario de insinuaciones que nos poblaron de azules y rojos los límites de todas nuestras sospechas? Yo sí. Ahora me empeño en mantenerte alerta para que no me hable luego tu voz de grillo como si fuera el divino oráculo. Que te conozco. En el aula de los desterrados se toman medidas y se aceptan intrigas. Da miedo, Antonia. Ja

martes, 1 de mayo de 2012

http://youtu.be/X6UkmBpuaZI

REIKI
Reiki, del japonés reiki (霊気 o レイキ? poder espiritual, atmósfera misteriosa) es una práctica seudocientífica considerada como medicina complementaria y alternativa que trata de lograr la sanación o equilibrio del paciente a través de la imposición de las manos del practicante, canalizando cierta supuesta "energía vital universal"
¡Qué lo disfrutéis!

miércoles, 18 de abril de 2012

Om

Mmmmmmmmmmmm
Y el vídeo. Ja

Antonia

Se quiere marchar al Oriente. No sé yo si estaré preparada. Ya sé que los libros son muy importantes, que la intención es lo que cuenta, o algo así, y todo eso; sin embargo, no acabo de despegar. Antonia eres muy responsable de todo el marasmo este. Han preparado cien hecatombes para despedirme. Ja. Ya lo veo, entrando como un general en les Champs Eliseès. Ja

Oriente (del latin orĭens, participio de orīri: aparecer, nacer) es la denominación de la dirección por donde se levanta el Sol (y los demás astros) acuñada en la antigüedad.
La noción prendió como un reflejo del talante mesiánico de la cultura occidental, definida ésta en sentido amplio (es decir, como la tradición cultural surgida en Egipto y Sumeria, desarrollada en la Antigua Grecia, Roma, y completada en la Europa Cristiana Occidental). De esta manera se creó el mito del Oriente Inmutable.


"Acabamos de nacer:
Él, a la Vida;
yo, a él".
Poema de Dar a la Luz al Hijo.
Antonia, querida, estas cosas siempre me producen pudor.

¿Amaste alguna vez las sandalias de unos pies?
¿Miraste en algún momento unos dedos y sentiste toda la compasión del mundo?
¿Oliste sin querer la madreselva y apareciste en aquel rayo de sol, en aquella hora del día de la que (tu pensabas) no quedaba rastro?
¿Dónde, Antonia, están las probetas y las redomas? ¿Dónde está el crisol mágico? ¿Quiénes son los inútiles alquimistas que aprisionan el más allá y el acá?
Los páramos yermos que nos circundan sólo son soledades especuladas.

Si te cojo de la mano, tu y yo somos los eslabones perfectos que perpetuan la Perfección de Dios. Date cuenta.
Es como deshacerse en una canción. Fluir hacia Oriente.
Ja. Ahora sí.