¿Te das cuenta, querida Antonia, cuán largo es el camino de la liberación?
Media vida construyendo. Media vida deconstruyendo, para llegar hasta tí, querida, amada Antonia.
Mira los momentos.
La memoria ya hace tiempo dejó de alcanzar -esfuerzo inútil-.
Los tiempos. Los tiempos, querida mía.
Los tiempos. Las gentes. Y la única Luz que guía durante todo el recorrido. No puedo esconderme ni esconderla. Ahí vas tú con ella.
Recuerdo a una mujer sentada en la entrada de una casa sosteniendo un farol:
La espera en aquel momento.
El punto de inflexión.
La iluminación primera. La poesía, la pintura. La Belleza.
Antonia, posiblemente, ya eras ella. Sin decirlo, pero sin ignorarlo.
Aprender.
© 2015 Felisa O.F. Todos los derechos reservados
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